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Un empresa puede realizar un despido por llegar tarde, pero debe tener en cuenta todas las circunstancias para calibrar la gravedad del incumplimiento del trabajador
La mayoría de trabajadores llega puntual a su puesto de trabajo diariamente. De hecho, la mayoría de retrasos tienen sus causas en circunstancias ajenas a los profesionales, como un accidente en la carretera o una avería en el transporte público. Sin embargo, también se registran retrasos que sí son imputables a profesionales impuntuales.
¿Tiene una empresa que tolerar retrasos continuos por parte de un trabajador? No. Nuestro ordenamiento jurídico permite efectuar un despido por llegar tarde de forma continua. Eso sí, es fundamental analizar cada caso particular para evitar que el despido sea declarado improcedente en sede judicial por resultar desproporcionado.
A continuación, vamos a abordar las claves de un despido por llegar tarde de manera reiterada.
¿Por qué se puede efectuar un despido por llegar tarde en España?
Como ya sabes, una empresa puede acordar el despido disciplinario de un trabajador si este incurre en un incumplimiento laboral grave y culpable y concurre una de las causas de despido disciplinario fijadas en el Estatuto de los Trabajadores.
La primera de estas causas de despido tasadas son «las faltas repetidas e injustificadas de asistencia o puntualidad al trabajo».
Es decir, que con la ley en la mano sí es posible despedir disciplinariamente a un trabajador por llegar tarde si lo hace de manera:
- Repetida.
- Injustificada.
- Grave.
- Culpable.
Por lo tanto, antes de ejecutar un despido por llegar tarde, una empresa debe asegurarse de que se cumplen estos cuatro requisitos que venimos de señalar, de lo contrario, se expone a que el despido sea declarado improcedente y tenga que elegir entre:
- Reincorporar al trabajador, abonándole los salarios que dejó de cobrar durante el tiempo en que el despido por llegar tarde produjo sus efectos.
- Abonarle una indemnización de 33 días por año trabajado.
¿Qué se necesita para poder realizar un despido por llegar tarde?
Como resulta lógico, es imprescindible recabar pruebas que demuestren que el trabajador acumula retrasos en el inicio de su jornada laboral o tras volver de un descanso o una pausa.
Y es ahí donde entra en juego un software de registro horario. ¿Por qué? Esta clase de solución permite a las empresas controlar de una forma eficaz y visual las jornadas de los trabajadores y detectar retrasos con facilidad.
El programa muestra la hora de entrada y salida, la reincorporación en las jornadas partidas y los descansos realizados dentro de la jornada laboral. Además, también contabiliza automáticamente todo el tiempo trabajado cada día por un profesional.
De esta manera, tanto los trabajadores de Recursos Humanos de una empresa como los profesionales a cargo de la gestión de un equipo pueden visualizar si un trabajador llegó o se reincorporó tarde a su puesto durante varios días.
Además, también pueden extraer los datos y generar informes donde se muestren:
- Los días en los que un trabajador se retrasó.
- La hora, el minuto y el segundo exactos en los que comenzó a trabajar.
- La duración de cada retraso.
Esta información es esencial para:
- Apercibir al trabajador.
- Sancionar el profesional.
- Acordar un despido por llegar tarde y poder defender su procedencia ante los tribunales.

La teoría gradualista es clave en un despido por llegar tarde
Como ya apuntamos antes, aunque una empresa puede efectuar un despido por llegar tarde, no siempre es una medida declarada procedente por los tribunales.
De hecho, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) emitió recientemente una sentencia en la que declaró improcedente el despido por llegar tarde de manera reiterada de un trabajador, a pesar de que la empresa pudo acreditar que comenzó a trabajar tarde en 63 ocasiones diferentes.
¿Por qué el TSJPV no consideró que la impuntualidad repetida del trabajador avalaba un despido disciplinario? El tribunal hizo referencia a la teoría gradualista.
¿En qué consiste dicha teoría? Básicamente, en que hay que graduar las sanciones en función de la gravedad de los incumplimientos. Al aplicarla, el tribunal consideró que el despido por llegar tarde había sido desproporcionado porque:
- El empleado llevaba mucho tiempo trabajando en la empresa y no había cometido ningún otro incumplimiento.
- Los retrasos no eran significativos. La mayoría de ellos no llegaba a los 5 minutos.
Teniendo en cuenta estas circunstancias, la empresa debió haber optado por una sanción que no resultase definitiva como sucede con un despido por llegar tarde. Por ejemplo, dejar al trabajador sin empleo y sueldo durante unos días. O cualquier otra medida contemplada en el régimen sancionador del convenio colectivo.
¿Cómo se debe ejecutar un despido por llegar tarde para evitar que sea declarado improcedente?
Como ya apuntamos antes, lo más importante a la hora de decidir si se lleva a cabo un despido por llegar tarde continuamente es estudiar con exhaustividad el caso concreto y los factores que entran en juego. A la luz de la jurisprudencia sobre esta cuestión, los retrasos deben ser:
- Repetidos.
- Injustificados. No deben mediar causas externas que liberan de culpabilidad al trabajador.
- Significativos, es decir, no basta con retrasos de unos minutos.
- Seguir produciéndose después de que se hubiesen tomado medidas menos severas que el despido disciplinario.
Partiendo de esta base, la forma de proceder para realizar un despido por llegar tarde debe consistir en:
- Recopilar las pruebas de los retrasos, pudiendo cuantificar su duración y fijando con precisión los días en que se produjeron. En esta tarea juega un papel esencial un software de registro horario.
- Apercibir formalmente al trabajador para que cese en su incumplimiento.
- Imponer sanciones laborales más severas, teniendo en cuenta lo dispuesto en el convenio colectivo de aplicación.
- Monitorizar a través del programa de registro horario las jornadas del trabajador para detectar nuevos retrasos.
- Agotadas vías menos definitivas, se puede poner en marcha un despido por llegar tarde de manera continuada. Para ello, se debe dar audiencia previa al trabajador para que pueda justificar sus retrasos.
- Si tras escuchar al trabajador se considera que el incumplimiento es lo suficientemente grave y culpable como para habilitar un despido disciplinario se debe redactar la carta de despido estipulando claramente las causas del mismo, los hechos imputados al trabajador y la cronología de todo lo sucedido. Una vez elaborada, debe ser entregada al profesional.
- En caso de que el trabajador decida recurrir el despido, la empresa deberá probar los retrasos, para lo que resulta crítico disponer de un programa de registro horario que garantice la objetividad y trazabilidad de los fichajes. Además, también se deberá argumentar por qué se optó por el despido disciplinario ante el incumplimiento del trabajador, justificando que el mismo era lo suficientemente grave y culpable.
En definitiva, en España es posible efectuar un despido por llegar tarde de manera reiterada, pero resulta fundamental:
- Contar con un sistema de control horario que permita registrar y detectar los retrasos de un forma ágil y segura.
- Optar antes por sanciones menos graves de cara a conseguir que el trabajador deje de incorporarse tarde a su puesto. Puesto que de lo contrario, un tribunal puede considerar que el despido fue desproporcionado y, por lo tanto, improcedente.